LYNN — Yunior Crispín Valdez no es ajeno a la adversidad.

Valdez, de 22 años, nativo de República Dominicana, vino a los Estados Unidos como inmigrante indocumentado y creció en una familia con medios limitados.

Pudo asegurar el estado de Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA), que proporciona un aplazamiento temporal de la deportación para los jóvenes traídos ilegalmente a los Estados Unidos cuando eran niños. Sin embargo, no tener un estatus legal definido en este país lo descalificó para solicitar ayuda financiera para la universidad.

Como inmigrantes indocumenta-dos, sus padres tampoco tenían los recursos para proporcionar apoyo financiero,lo que dejó a Valdez en una incertidumbre total sobre su acceso a la universidad y el camino que podría proporcionar el estudiar una carrera.

Valdez fue retado financieramente cuando se con virtió en padre a los 15 años, cuando estaba a punto de comenzar su tercer año en Lynn Classical High School. Tener un hijo a una edad tan joven era difícil, dijo, pero lo mantenía motivado para darle lo mejor.

Al quedarse con opciones limitadas, Valdez agradeció conocer a Year Up Greater Boston, una organización que basa su misión en garantizar que los adultos jóvenes adquieran las habilidades,experiencia y apoyo que les permita alcanzar su potencial a través de carreras y educación superior.

Valdez ahora es propietario de vivienda, representante de ventas a tiempo completo en cargurus.com y se graduará de North Shore Community College conun título en administración de empresas el próximo mes. Dijo que el programa Year Up,que brinda apoyo financiero, capacitación laboral y oportunidades de pasantías para jóvenes de bajos recursos, lo preparó para ese éxito.

“De no haber sabido sobre el pro-grama Year Up, no estaría donde estoy ahora”, dijo Valdez. “Probablemente podría haber sido otra estadística. Probablemente no hubiese podido ayudar a mis padres o ser dueño de mi casa. No habría eliminado esas barreras que tenía en ese momento. Este programa te permitirá no ser otra estadística si eres capaz de tra-bajar, perseverar y hacer lo mejor por ti mismo”.

Year Up, de la que se graduó en 2016, cubrió el costo de 24 de sus créditos universitarios, 18 de los cuales pudo transferir a North Shore Community College (NSCC), y le proporcionó un estipendio educativo para complementar sus ingresos, por lo que no tenía que trabajar largas horas con un salario mínimo. En cambio, pudo inscribirse en las clases de seguimiento de finanzas del programa y establecer una pasantía en cargurus.com, donde pudo conseguir un trabajo a tiempo completo seis meses después de unirse a la empresa web de investigación y compras automotrices con sede en Cambridge.

Además de tener algunos de sus créditos cubiertos por Year Up, Valdez está haciendo uso del programa de reembolso universitario de su empleador para cubrir el resto de su matrícula universitaria.

Gracias a ese apoyo, pudo aho-rrar suficiente dinero para pagar un anticipo en una casa multifamiliar hace dos años. Sus padres ahora son sus inquilinos y Valdez vive en un piso separado. A unque aprecia la oportunidad que le proporcionó Year Up, Valdez admite que el viaje al campus de Boston fue agotador.

Yunior Crispín Valdez se sienta en su casa recién comprada en Lynn. Fotografía por Olivia Falcigno

Es por eso que está entusiasmado con la asociación de Year Up con NSCC, que dará como resul-tado que la organización abra un campus de Lynn en la universidad el próximo mes. Es una opción local que desearía tener mientras asistía al programa.

El programa Year Up Professional Training Corps en NSCC se enfocará en oportunidades de pasantías y apoyo integral para jóvenes desatendidos de 18 a 24 años. Los estudiantes obtendrán créditos universitarios y un estipendio financiero semanal. Los participantes también recibirán un semestre de clases gratuitas de habilidades técnicas y profesionales, seguido de una pasantía de un semestre en un negocio de primer nivel.

 

 

Puede comunicarse con Gayla Cawley a gayla@noticiaslavoz.com

 


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